Search

Queso provolone: ideal para fundir



Entre los muchos quesos italianos, el Provolone es unos de los más característicos de la zona.

Aunque su origen es del sur del país, actualmente se realiza la mayor producción en la parte norte, en Piamonte, Lombardía y Véneto.

Su nombre, Provolone, proviene de "provola grande" y es que suele presentarse en piezas grandes con diferentes formas: tipo salami de hasta 30 cm de diámetro y 90 de largo, con forma de botella o una gran pera con una protuberancia redonda que permite agarrarlo.

Se trata de un queso semi-duro elaborado, generalmente con leche de vaca. Podemos encontrar varios sabores de provolone, desde el picante, donde su sabor fuerte y picante se debe al cuajo procedente de la cabra, hasta el dulce, donde su sabor es muy suave debido al empleo de cuajo de ternera en su elaboración. También podemos encontrar variedades ahumadas.

Tiene una textura firme que le permite ser cortado en rebanadas, formato que solemos encontrar en la mayoría de supermercados. Su característica principal es su gran capacidad de fundirse, lo que lo hace ideal para acompañar platos calientes. De hecho, en los restaurantes es muy típico encontrarlo como entrante, acompañado con alguna especialidad de pan o verduras.


En el caso del Provolone dulce, el vino blanco combinará perfectamente, mientras que si se trata de la variedad picante, será mejor un vino tinto.

Se trata de un queso bastante graso (un 40% de materia grasa), por lo que no hay que abusar de su consumo, pero de modo ocasional es un placer para el paladar.

Su degustación en una velada romántica o una cena con invitados seguro que te dejará en buen lugar. Tiene muchas versatilidades en la cocina, pudiendo usarse como queso rallado o encima de alguna tostada, aunque una de las maneras más fáciles es en un cuenco o cacerola, fundido; junto a él podemos incluir verduras, salchichas, pan... con unos pinchos para mojar.


La preparación del queso fundido para mojar es muy fácil, eso sí, al último momento si quieres tomarlo caliente y fundido: simplemente deberás colocar la rebanada de queso provolone al horno unos 10 minutos y listo. Para que tenga mayor contraste de sabores, se puede aromatizar con las hierbas o especias que queramos, incluso podemos poner una base de salsa de tomate. Un plato fácil, tradicional y sabroso.

Descubre en nuestra tienda las variedades de provolone que ofrecemos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario